Más Madrid convertirá Santa María de la Cabeza en una ‘calle verde’, con bus de alta capacidad, carril bici y espacios peatonales

  • El objetivo es solucionar el problema de contaminación en la zona de Plaza Elíptica para cuidar la salud pública.
  • También se creará una zona de aparcamiento vecinal y se propondrá entrar en el Metro para prolongar la línea 11. 

Este lunes Manuela Carmena, acompañada por Inés Sabanés, José Manuel Calvo, Pablo Soto y Esther Gómez, ha presentado en Plaza Elíptica las propuestas de Más Madrid para solucionar el problema de contaminación que afecta a la salud y la calidad de vida de los vecinos y vecinas de Usera, Carabanchel y Arganzuela. La creación de una calle verde en la que prime la movilidad sostenible, el impulso a la prolongación de la línea 11 de Metro o la reordenación del estacionamiento en Usera con una zona de aparcamiento vecinal (ZAV) son las principales propuestas para tener un aire más limpio y barrios más saludables en la zona más afectada por la contaminación en la ciudad.

El Ayuntamiento de Madrid, durante estos cuatro años, ha tenido como uno de sus principales objetivos mejorar la calidad del aire para proteger la salud pública, con el Plan A y el protocolo anticontaminación. Para ello, ha apostado por una movilidad del siglo XXI, pensada en las personas y en sus diferentes formas de moverse, racionalizando el uso del vehículo privado, que ha supuesto una reducción del tráfico en toda la ciudad.

Sin embargo, calles como Santa María de la Cabeza son autopistas urbanas creadas en los años 60 e incompatibles con la reducción de la contaminación y contrarias al urbanismo que están aplicando las principales capitales europeas. Por ello, en el próximo mandato, se seguirán poniendo en marcha medidas para conseguir una ciudad más habitable que ponga en el centro a las personas y proponiendo soluciones para los barrios que más lo necesitan.

De autopista urbana a calle verde

Más Madrid plantea convertir Santa María de la Cabeza, el eje que une Plaza Elíptica con Atocha, en una ‘calle verde’, es decir, una calle con más espacio para el transporte público, la bicicleta y la movilidad peatonal que dé alternativas al uso del vehículo privado en una de los ejes de entrada a la ciudad con menos oferta de transporte público, con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes y también el ruido.

La reforma se dividirá en tres tramos. En el primero, entre la M-40 y Plaza Elíptica, se habilitará un carril bus-VAO en los laterales para mejorar las numerosas líneas de interurbanos que dan servicio a Parla, Getafe y Leganés, lo que ayudará también a descongestionar la línea C-4 de Cercanías.

El segundo se centrará en la conversión de Santa María de la Cabeza, entre Plaza Elíptica y el paseo de la Esperanza, en ‘calle verde’, con plataformas reservadas para autobuses rápidos de alta capacidad, carril bici y más espacio peatonal y estancial, así como más arbolado. Y el tercero supondría extender la ‘calle verde hasta Atocha’, haciendo una intervención en el triángulo que forma Santa María de la Cabeza con Palos de la Frontera y el paseo de las Delicias, para priorizar el transporte público y la movilidad ciclista y peatonal de acuerdo con la planificación de la movilidad en la ciudad y el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático.

Esta calle verde estará conectada con la M-35, que cubrirá el arco exterior a la M-30 con el mismo modelo: un nuevo sistema de transporte consistente en autobuses rápidos de alta capacidad en plataformas reservadas y fomento de la movilidad ciclista y peatonal.

Además, la remodelación de Santa María la Cabeza coincide con varios proyectos ganadores de las pasadas ediciones de presupuestos participativos. Las vecinas y vecinos de los distritos afectados por el tráfico que soporta esta vía han usado los procesos de participación municipales para reclamar soluciones. En los presupuestos participativos de 2017 y de 2018, se registraron cuatro peticiones que se "humanizara" la calle desde la Plaza Elíptica hasta la Glorieta de Santa María de la Cabeza. También que se mejoren aceras, pasos peatonales, la movilidad del transporte público, que se incluyan árboles, vegetación y papeleras y que se construyan carriles bici. El objetivo es que los vecinos de Usera y Arganzuela e incluso parte de Centro mejoren la calidad de vida de estas zonas.

Más transporte público y regulación del estacionamiento

Además, la apuesta por reforzar el transporte público en la zona se completará con el impulso a la prolongación de la línea 11 de metro para los viajes transversales que pasan por plaza Elíptica. Para ello, el Ayuntamiento propondrá volver a entrar en el accionariado de Metro y aportar 150 millones anules para mejorar sus condiciones y posibilitar nuevas inversiones.

También se creará una zona de aparcamiento vecinal (ZAV) en Usera, comprendiendo los barrios de Almendrales, Moscardó, Pradolongo y Zofío, para evitar el efecto frontera en busca de estacionamiento y, con ello, menos ocupaciones de la acera creando unos barrios más accesibles. La ZAV de Usera inició su tramitación con la aprobación en el pleno del distrito y supondrá la creación de una zona para residentes y comerciantes, sin coste, y otra de rotación previo pago para los vehículos que vienen de fuera de los barrios de la ZAV.

Actuaciones realizadas

Plaza Elíptica es la estación que peores registros de contaminación da desde el cambio que se produjo en la red de estaciones de medición en 2010, aunque la tendencia es de mejora. Con el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático y la actuación de EMT, se han aplicado medidas que benefician a todos los distritos de la ciudad, como la renovación de la flota de la EMT, la prolongación de la línea exprés E1 este mes de mayo (ya ha conseguido aumentar un 30% los viajeros) o la promoción de la movilidad compartida (llegando por primera vez el servicio a Usera y Carabanchel este año).

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